sábado, 22 de octubre de 2011

Ensayo de ensayo sobre la política de Dios, la tiranía del dólar y demás quehaceres de la vida cotidiana.

A lo largo de este intento de monopolizar mi escritura con un solo tema, algo a lo que no estoy muy acostumbrado, intentaré no sacar mi lado mas lírico o poético (llámalo como quieras) para centrarme mas en la retórica y menos en la narrativa. Y digo intentaré porque es muy difícil tratar de evitar algo que llevas en la sangre, con lo que discúlpame si en alguna ocasión olvido la temática para canalizarme con la métrica, al igual que si comienzo a irme por las ramas...no tengo mucha capacidad de concentración.
Aún así, como prevengo que caeré en el error y liaré mas todavía mi pequeña exposición me tomo la libertad que me otorga el ser el padre de este tratado de escribir un pequeño poema de calentamiento. Podría explicarte el significado del mismo, pero la poesía no se explica, se siente. Además, ni tú eres tan necio ni yo tan inteligente.
                                                        
                                                                     DIOS HA MUERTO
                                                                    Se ha escrito un crimen,
                                                                todavía hay sangre en la arena.
                                                          Dicen que fue torturado hasta la muerte,  
                                                       los policías presencian una dramática escena.
                                                        El forense se asombró al redactar el informe
                                                                  no fue asesinato, fue suicidio.
                                                      Y es que yo entiendo muy bien a este "hombre",
                                                                 nunca quiso ver lo que ha visto....
                                                       Presenció durante años a sus hijos enfrentados
                                                       poco a poco acabaron con lo que les rodeaba.
                                                             No supieron aprovechar tantos regalos,
                                                                      ahora es él el que lo paga...
                                                             Lo mató la envidia vestida de Armani
                                                       Lo mató la crueldad con su máscara de dinero
                                                               Lo mató el odio con tatuajes nazis
                                                          Lo mató tanta desidia, lo mató tanto ego.

Me gustaría centrarme en la religión, quizás mas que en la religión en la existencia de Dios, sean cuales sean sus explicaciones y procedencias, pues sino no acabaría nunca.  Este tema es algo que me resulta muy atractivo, ya que la mayor parte de la historia conocida (y estoy seguro que la desconocida también) está marcada por la creencia en algún tipo de Dios, en algún tipo de fuerza sobrenatural. Y es que es esa creencia en corazonadas, señales, impulsos... ¡Yo que se!, llámalo como quieras, es lo que marca el día a día de nuestras vidas.
Debemos creer en que hay algo que no podemos controlar que dictamina el rumbo de nuestras vidas, no se porque pero nos torturamos pensando que no llegamos donde deberíamos llegar por culpa de "algo". Bueno, si se porque; si lo hacemos así es por miedo a admitir nuestra parte de culpa. El ser humano prefiere por naturaleza vivir en la mentira y pensar que está donde está por culpa del "destino", cuando en realidad lo que nos ocurre es que tenemos miedo a admitir nuestros errores, a admitir que no hemos llegado mas lejos por cobardes....Somos cobardes, y cuanto antes lo sepamos antes saldremos de ello. Mientras seguiremos viviendo en Matrix.
Por supuesto que existe algo que está controlando cada paso que damos, es algo tan obvio como que dormimos y comemos, no seré yo quien venga a desmentir toda la realidad, no de momento. Pero esta divinidad que guía nuestro camino no está por encima de nosotros, no es superior a nosotros. Dios no está por encima de ti ni tú estás por debajo de él. ¿No lo comprendes? Tú eres Dios.
Piénsalo bien, no es ninguna barbaridad. No hay mas Dios que uno mismo, no hay fuerza mayor que la del corazón. Hay algo dentro de nosotros que lo sabe todo, lo quiere todo y lo hace todo mejor que nosotros mismos.Tenemos algo de divinidad en nuestro interior, algo que debemos sacar. Cuando dejas de lado el miedo a tu propia luz, a sacar la fuerza descomunal que llevas dentro alumbrarás mas fuerte que nunca y así conseguirás que el resto supere ese miedo para alumbrar con su luz también. Tenemos todo de nuestra parte, ahora ya no hay excusas. ¡Sé fuerte!
Dios eres tú, nada te impide ser mas grande, mas fuerte ni mas inteligente. Saca la fuerza que en ti alberga y cómete el mundo.
Aclarado ya el tema de la procedencia de Dios creo que es necesario tratar como se debe a las religiones.
En primer lugar, resulta gracioso ver que cada una aboga por su propio Dios. Todos distintos, todos parecidos. Ese elenco de dioses cumplen unos rasgos comunes: son dioses vengativos, que castigan a sus hijos y premian a los que obedecen sus órdenes. Es lo mas parecido a un tirano que he visto nunca... Un verdadero Dios es aquel que te conoce como nadie, que sabe cuándo estás bien y cuándo estás mal, que te levanta cuando caes...
¿Comprendes?
Las distintas religiones que han surgido a lo largo de la historia se han encargado de matar poco a poco a Dios y su palabra hasta reducirlo a un símbolo, este: $. Este es el Dios al que se venera hoy día. Ofrece al mejor misionero de la puta tierra un suculento sueldo fijo y un chalet en La Moraleja y saltará sobre su rosario. Y ya no quiero hablar de curas y obispos...
La política y la religión se han mezclado demasiado y han pasado a formar una política de Dios que ni es política, ni es de Dios. Aún así ganan miles de adeptos diarios...
No creo en la política. No creo en la religión. No quiero a nadie que me diga lo que tengo que hacer, no quiero a nadie que me prive de mi libertad, no quiero a nadie que me amenace con "infierno" y palabras de ese calibre. No, no quiero. Lo siento, pero me niego a aceptar que las leyes han sido impuestas por un ser superior sabiendo las diferencias que hay entre unas y otras dependiendo de la cultura de la que provengas.  Las leyes están impuestas por los hombres, no hay ley mas natural que el vive cada día como si fuese el último. ¡La única ley de Dios es el Carpe Diem!
No tengo mas preguntas señor juez...
Para finalizar con todo esto solo quiero decirte una última cosa: ¡Vive! Vive cada día como si no hubiese mañana. Es lógico que tengas algún que otro día malo, pero piensa que todos los días sale el Sol, tienes alguien que te quiere y no hay noticia mejor. Observa cada mañana a ese tipo viejo y malhumorado que mira desde detrás del espejo y regálale una sonrisa. Sal a la calle convencido de que eres grande y arrasa con todo. Y siempre, siempre, recuerda: Eres Dios.
Eternamante tuyo, Philosophia.

                

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