jueves, 31 de mayo de 2012

Soy. Eres.

Soy una variable enloquecida de tu vida
y la pausa de los domingos en casa de tus padres.
Soy el que da sentido al tic tac del reloj
y el que estampana el despertador cada mañana
por interrumpir ese puto milagro de verte dormir.
Soy la sonrisa que se te escapa espontánea
y el payaso que fuerza a que salga al exterior.


Puedo bailarte el agua, si quieres.


Soy la eternidad de cada día de primavera
y la evanescencia de los interminables inviernos.
Soy tu mayor quebradero de cabeza
y la aspirina que mejor lo remedia.
Soy el que te pide que no cargues peso con la compra
y el que fuerza tu espalda hasta el extremo.


Puedo mover planetas, si quieres.


Soy tus dudas, tus intentos,
tus aciertos y el peor de tus fallos,
tus manías y tus defectos.
Soy tus putas ganas de comerte el mundo
y el miedo a hacerte cada vez más pequeña.


Soy tu lucero, soy tu Lutero,
soy tu hiena, soy tu inquisición,
soy tus hundimientos, soy tus tropezones,
soy tu salida a flote, soy tu levantar.


O puedo serlo.


Me alimento de tus ansias de vivir,
te chupo la vida desde tus pezones,
me bebo tu felicidad en vasos de tubo,
pero te juro que mataría al aire, 
si me dices que te duele en la vida.
Eternamente tuyo, Philosophia.

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